El debut discográfico de Julio Argentino Díaz

Julio Argentino Díaz

Un variado espectro de estilos pero siempre con un eje central de raíz folclórica, es el que nos trae el compositor y músico nacido en la hermana ciudad argenitna de Río Gallegos y criado en Punta Arenas, material discográfico presentando oficialmente el 30 de noviembre recién pasado.

En estricto rigor, son 10 canciones que oscilan entre el blues, la chacarera, la ranchera y el rock and roll, entre uno que otro estilo, que forman parte de este larga duración homónimo, debut solista del cultista del denominado “Folk Patagón”, y cuyo pasado relacionamos con proyectos como Granizo y Volantín de Acuarela, esta última participación posterior a la presentación de la agrupación en el Festival Nacional de Folklore en Cosquín el 2012.

Mano a mano con el disco

“Cabalgaré a pelo por tus formas embriagándome”, dictan los primeros versos en ¿A Dónde Vas?, una canción que contrasta la desazón del hablante con la tranquilidad de la música. Una flauta traversa se entrelaza con la voz generando un bello color, más aún cuando entra una guitarra eléctrica, dando la sensación de que fueran tres voces humanas, la principal con mensaje y las otras dos expresando lo inefable.

Con la vista hacia el horizonte, El Carrito Prestado añade sabor inmediatamente y nos invita a despegar los pies del suelo. Al ritmo de los timbales de Ariel Torres (baterista de As de Oros), el patagón nos narra una historia en la que se distingue una segunda voz que apoya los ánimos de Argentino así como una melódica en los tiempos débiles. “Una brújula y una estampita bendita para no pensar solo en sus bolsillos, sino en los que necesitan”: una cumbia con crítica social que finaliza rítmicamente y con audios de feriantes.

Volando Voy aparece con su ritmo ternario y una batería al estilo de Gabriel y Juanita Parra, con versos de añoranza evocando a un amor que se ha ido. Aplausos destacan el movimiento melancólico, pero siempre hacia el frente como una persona quien pese a todo sigue en su andanza por las pampas de la vida.

Artesano arranca acompañada de un charango que crea la imagen de un altiplano austral. “Con tus manos ya partidas vas creando la belleza. Iluminas mi ciudad”, el autor alza un potente canto a la idiosincrasia regional, precediendo una quena que luego, como un pajarillo, va jugando, rodeando todo el final de esta oda al artesano.

Jonathan tiene un ritmo similar (aunque de mayor velocidad) y relata, entre susurros, la realidad de un personaje incluso representativo de la contingencia sociocultural de nuestro país. Una harmónica merodea con melodías entremedio de los versos que dibujan la realidad de un joven que evade su día a día con la pasta base añorando una mejor calidad de vida. “Quizá este sol traiga el camino para él la luz y comenzar a soñar”, es la despedida a la espera de tiempos mejores al otro lado del camino.

Terremoto Chilote comienza con una característica guitarra ranchera dando paso a dos voces grabadas por el compositor; una principal aguda y la que acompaña, grave. Se destaca el bajo eléctrico y su línea musical que va matizando las secciones de esta canción que alaba el esfuerzo de hombres y mujeres que han luchado en estas tierras del extremo sur plasmando su legado desinteresado para las próximas generaciones.

En la Banca es una pieza de marcada sonoridad trasandina; con un bajo que canta una melodía se introducen los versos de este relato que retrata el desalojo de casa forzado de una familia. Los tambores van desplegando cortes cuaternarios dentro de la naturaleza ternaria del “tema”, recurso típico del estilo folclórico de estas latitudes.

Ya en la recta final, Caballo Cansado empieza su camino con una harmónica envuelta en reverberación a modo de llamada a la que responde una guitarra eléctrica con efecto “delay”, al más puro estilo western. Tres voces grabadas de Argentino generan una bonita armonía en este ya festivo ambiente.

El Blues de Yimmi continua con el efecto anterior en la guitarra, desarrollándose frente a la historia de este entrañable mimo, “Cara pintada. Rallado el disfraz. Le hace muecas al destino”. Un solo de guitarra personifica el escape de este personaje al que la muerte le quiso bailar, desembocando los instrumentos en un final clásico de este estilo de principios del siglo pasado.

Cae la Noche baja las revoluciones. Sereno. Guiado una última vez por la harmónica que da paso a la letra que dicta “Las noticias hace poco desmintieron la pobreza elogiando la grandeza de los viejos estandartes”, mostrando nuevamente el descontento social sobre una realidad preocupante pero que, con iniciativas como esta, se logran reflejar las injusticias que como músic@s en un escenario tenemos la oportunidad y la misión de dar a conocer y compartir. Un granito de arena tanto como para nosotr@ mism@s como para los futuros habitantes de este país, y claro, del planeta.

Fotografía: Jorge Grez

Autor entrada: Gonzalo Manzo

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